Valeriana, pasiflora, amapola de California, melisa... El herbolario del descanso está lleno de nombres con siglos de tradición detrás. Antes de hablar de plantas, conviene recordar que el mejor aliado del sueño no se compra: son los hábitos.
Primero, la higiene del sueño
Ningún complemento sustituye a una buena rutina. Acostarse y levantarse a horas parecidas, reducir las pantallas en la última hora, evitar la cafeína por la tarde y mantener el dormitorio fresco y a oscuras son la base sobre la que todo lo demás funciona mejor.
Las plantas de la tradición
La valeriana es, probablemente, la planta más asociada a la calma en toda la herboristería occidental. La pasiflora —la flor de la pasión que bautizaron los misioneros jesuitas— y la amapola de California la acompañan a menudo, igual que la melisa, esa hierba de aroma cítrico de los huertos monásticos. Son plantas de uso tradicional que muchas personas buscan para las épocas de mucha actividad; sus alegaciones se encuentran pendientes de evaluación europea, por lo que aquí las presentamos por su historia y su papel en la fitoterapia, no como un tratamiento.
Lo que sí tiene respaldo: melatonina y magnesio
Dentro de este universo hay dos ingredientes con declaraciones autorizadas que conviene conocer. La melatonina contribuye a disminuir el tiempo necesario para conciliar el sueño (con 1 mg poco antes de acostarse). Y el magnesio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la función psicológica normal, además de ayudar a reducir el cansancio y la fatiga. Por eso muchas fórmulas de descanso combinan las plantas tradicionales con uno de estos dos, o con vitaminas del grupo B.
Cómo elegir tu fórmula
Si tu problema es conciliar el sueño, busca fórmulas con melatonina. Si lo que buscas es acompañar una etapa de nervios o tensión durante el día, las combinaciones de plantas sin melatonina permiten tomarlas también por la mañana. Y si prefieres empezar por lo básico, un buen magnesio bien tolerado es un punto de partida sensato.
Precauciones
Muchas de estas plantas pueden producir somnolencia: no conviene conducir tras su ingesta. No se recomiendan durante el embarazo, la lactancia ni en menores sin supervisión, y conviene no combinarlas con sedantes o alcohol sin consultar con un profesional. Si el insomnio se prolonga en el tiempo, lo mejor es acudir al médico.
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Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable.




