Cuando alguien se siente sin energía, las vitaminas del grupo B suelen ser lo primero que viene a la mente. No es casualidad: son las que participan de forma más directa en el proceso por el que el cuerpo obtiene energía de los alimentos.
Por qué se toman juntas
Las ocho vitaminas del grupo B —B1, B2, B3, B5, B6, B7 (biotina), B9 (folato) y B12— trabajan encadenadas en el metabolismo. Por eso es tan frecuente encontrarlas en un mismo complejo. Varias de ellas contribuyen al metabolismo energético normal y a disminuir el cansancio y la fatiga, y prácticamente todas participan en el funcionamiento normal del sistema nervioso.
La B12, la gran vigilada
Si hay una vitamina que merece atención propia es la B12. No existe fuente vegetal fiable: la producen bacterias y llega a la dieta a través de productos de origen animal. Por eso es imprescindible vigilarla en dietas veganas y vegetarianas. Suele presentarse como cianocobalamina (la forma más estable) o metilcobalamina (la que el cuerpo usa directamente).
Cómo elegir
Si buscas un apoyo general de energía, un complejo B completo es la opción más lógica. Si tu caso concreto es una dieta vegana o un déficit de B12, un suplemento específico de esta vitamina tiene más sentido. La riboflavina (B2) tiñe la orina de amarillo intenso: es completamente normal y no debe preocuparte.
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Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable.




