La vitamina D tiene una particularidad única: es la única que el cuerpo puede fabricar por sí mismo, a partir del colesterol de la piel y con luz solar. El problema es el invierno, y sobre todo la latitud.
Por qué falta en invierno
Por encima del paralelo 37 —y buena parte de España queda por encima— en los meses fríos el sol no llega con el ángulo suficiente para que la piel sintetice vitamina D. A eso se suman la ropa, las horas dentro de casa y el uso de protección solar. Por eso es una de las carencias más habituales precisamente en los países soleados.
Qué está autorizado a decir
La vitamina D contribuye a la absorción y utilización normales del calcio y el fósforo, al mantenimiento de los huesos y los dientes, al funcionamiento normal de los músculos y al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Es una lista sólida y respaldada.
D3 sola o con K2
La forma más aprovechable es la D3 (colecalciferol). Cada vez se combina más con vitamina K2, porque ambas trabajan sobre el calcio: la D3 ayuda a que se absorba y la K2 interviene en que se fije en el hueso. La K2 como MK-7 es la de cadena larga, que permanece más tiempo en circulación.
Un aviso importante
La vitamina D es liposoluble y se acumula en el organismo, así que no conviene combinar varios suplementos que la contengan ni superar la dosis. Y si tomas anticoagulantes, la vitamina K interfiere con esa medicación: consúltalo antes con tu médico.
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Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable.




