Aunque el aceite esencial de espliego comparte muchas propiedades con la lavanda, se distingue por su aroma más intenso, con matices balsámicos y herbáceos debido a su mayor concentración de alcanfor. A pesar de sus diferencias aromáticas, sus aplicaciones terapéuticas son similares para el bienestar y el cuidado de la salud.
Botiquín primeros auxilios. Especialmente para el tratamiento y alivio de quemaduras menores, cortes, rasguños, llagas e infecciones bacterianas. Además, gracias a sus propiedades antifúngicas, puede ayudar en el tratamiento de candidiasis vaginal.
Afecciones cutáneas. El aceite esencial de espliego acelera la cicatrización y resulta útil para el tratamiento de un amplio espectro de dermatitis y problemas de acné, ya sea en brotes leves o en casos más severos como forúnculos. Además, es un buen remedio para aliviar las quemaduras solares.
Efecto calmante. En masaje, ayuda a aliviar dolores musculares, molestias articulares causadas por el reumatismo o la artritis e incluso calma el dolor de cabeza y la migraña.
Alivio de problemas respiratorios. Su acción descongestionante y expectorante ayuda a despejar las vías respiratorias y facilita la expulsión de mucosidad, siendo especialmente útil en resfriados y gripes.
Relajante natural. Aunque su aroma es más penetrante que el de la lavanda, sigue siendo un buen remedio para la relajación. Unas gotas en el difusor de aromas o incorporado en un masaje puede ayuda a reducir tensiones y favorecer el descanso.
Cuidado y regeneración de la piel. El aceite esencial de espliego, es ideal para el cuidado e hidratación de pieles secas, mixtas, maduras o dañadas. Su capacidad para calmar y regenerar lo convierte en un ingrediente clave en cosmética natural, especialmente en productos destinados a tratar problemas cutáneos.
• Antiséptico
• Analgésico
• Fungicida
SOBRE LA MENTE
• Relajante
COSMÉTICA NATURAL
• Piel mixta, seca y madura